Wednesday, April 19, 2006

PELÍCULAS INCREÍBLEMENTE EXTRAÑAS


4. VENENO (1982)

Antes de que Mamba Negra fuera el nombre en clave de la despiadada asesina de KILL BILL, fue simplemente el nombre de una especie de reptil célebre por su extrema voracidad y por la letal naturaleza de su picadura. No contenta con ser una de las serpientes más rápidas del mundo (se mueve aproximadamente a 20 km./h), su "beso de la muerte" provoca en un humano la muerte casi instantánea por asfixia, dado que el mortal veneno que transmite tiene el efecto de paralizar literalmente los músculos de la respiración. No recuerdo ahora mismo muchas películas que se hayan hecho sobre mambas negras. De hecho, no recuerdo absolutamente ninguna, salvo la que nos ocupa, cuando resulta que se han hecho unas cuantas de anacondas y demás reptiles hijoputas. Hombre, yo reconozco que lo de la anaconda puede ser más vistoso por el tamaño del animal y tal, ya que el género de las monster-movies siempre se ha decantado más por los bichos gigantes que por los pequeños y escurridizos que se ocultan en las sombras. Sin embargo, no podemos negar que estos últimos también tienen su aquel.

VENENO es sin duda una de las películas más inclasificables de la oleada terrorífica ochentera. En plena fiebre del gore, los psycho-killers y los adolescentes eviscerados, aparece esta cinta que, si bien se comercializa como una peli de terror con la serpiente asesina de turno, luego resulta que en realidad es una especie de thriller hawksiano, por no decir que es un western tal y como lo entendería John Carpenter. Tenemos la mansión de una acaudalada familia británica. Por un lado, esta la explosiva criada, nada menos que la mismísima Susan George enseñando pechuga (téngase en cuenta que la George, en su día, era uno de los mitos eróticos principales de los reprimidos ingleses, y también de los españoles, que más de uno se identifica aún hoy con los descerebrados currelas de PERROS DE PAJA que se la comen con los ojos cuando la ven llegar con las bolsas de la compra). Por otro, está el chófer de la familia, nada menos que Oliver Reed con bigote. Y por último, el ilustre Klaus Kinski, que interpreta a un terrorista europeo que habla en inglés como los grandes terroristas que en el cine han sido, es decir, con acento europeo. No llegamos a saber muy bien a qué coño de terrorismo se dedica el susodicho, ni de qué se conocen el chófer y él, pero lo importantes es que estos tres personajes están conchabados para secuestrar al hijo de tan millonaria familia y pedir por el niño un sustancioso rescate.


Vale, hasta aquí bien. Seguimos: dentro de la casa tenemos al niño repelente objeto del secuestro, que resulta que es un gran aficionado a la zoología y a coleccionar bichejos varios en su habitación (lo que viene a confirmar la teoría de Von Churchill sobre los niños protagonistas de películas de los ochenta). Y para rizar el rizo, tenemos al abuelo, un viejo gruñón que casualmente fue explorador en Africa y le cuenta al nieto mil batallitas sobre los peligros de la jungla y demás. Este sosías del Capitán Haddock lo interpretó el célebre Sterling Hayden, en lo que sería su último papel en el cine. Podemos concluir que el reparto no puede ser más freak de lo que ya es, pero qué va: añádase a secundarios británicos de la talla de Michael Gough (secundario clásico de pelis de la Amicus), John Forbes-Robertson (el Dracula de KUNG FU CONTRA LOS 7 VAMPIROS DE ORO) Sarah Miles (la del BLOW-UP de Antonioni) y Edward Hardwicke (el que fuera Watson en la serie de Sherlock Holmes), y ya tenemos el plantel completo.

La peli es un cruce entre la "heist movie" a lo
ASALTO EN LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13, y la peli de terror con bicho asesino. El tema va de que el niño ha encargado por correo una culebrilla de estas para añadir a su colección, con tan mala suerte que los de la mensajería justo se equivocan de paquete y le entregan otro que contiene nada menos que una mamba negra que iba destinada a cierto laboratorio profesional de biología o algo así (coño, también es casualidad...). Por supuesto, el pedido le llega al niño justo el día en que los secuestradores pretenden llevar a cabo su maquiavélico plan. La cosa del secuestro se complica porque el abuelo llega a casa antes de tiempo y les pilla, y en medio de la confusión del asunto, todo el plan se desmorona: el chófer, en un arrebato, mata de un escopetazo al bobby pringao que pasaba por allí de casualidad, la policía acordona toda la casa, y los secuestradores se quedan encerrados en la mansión con el niño y el abuelo como rehenes. En el exterior, la policía los tiene acorralados, pero no se atreven a intentar nada por temor a que maten al abuelo y al niño. En el interior, la mamba negra anda suelta, y va atacando uno por uno a los malos, que por supuesto, empiezan a desconfiar cada vez más unos de otros. Mientras que Kinski trata de mantener la calma y la frialdad como un profesional del crimen, Oliver Reed encarna al típico criminal de gatillo fácil que enseguida se pone nervioso y empieza a mandar todo el plan al garete.



En VENENO no hay apenas muertes sangrientas ni escenas explícitas, y las que hay, están expresamente situadas para resultar impactantes por si mismas, como el asesinato del policía que detona el desastre, o la dolorosa muerte de alguno de los personajes vampirizado por el espeluznante reptil. Esto resulta todo un anacronismo en una época en la que el público pedía sobre todo sangre, tripas y asesinatos circenses. En VENENO todo es más sutil, más cercano a ese ambiente británico de las últimas producciones de la Hammer o la Amicus. Parece un film anterior a su época. El guión obviamente es un refrito de varios géneros y arquetipos de personajes, pero el director, Piers Haggard, sabe manejarlo lo suficientemente bien para crear un ambiente de suspense adecuado para la trama, con esas conversaciones a cara cubierta entre Kinski y el negociador de Scotland Yard (el excelente Nicol Williamson), o esos planos subjetivos de la mamba negra antes de pegar el correspondiente mordisco al incauto de turno.

La autoría de la película es otra de las cuestiones polémicas que rodearon la producción. El film fue dirigido por Piers Haggard, veterano realizador de cine y televisión responsable de clásicos de serie B como
BLOOD ON SATAN'S CLAW o EL DIABÓLICO PLAN DEL DR. FU-MANCHU. Sin embargo, en muchas fuentes es el mismísimo Tobe Hooper quien aparece acreditado como responsable. En realidad, el director de LA MATANZA DE TEXAS fue el encargado inicial de rodar la peli, pero fue despedido en la primera semana del rodaje por no sé qué coño de desacuerdo con los productores, y fue Haggard quien tomó las riendas. No es el primer caso en la que ocurre esto en la carrera de Hooper. De hecho, el pobre parece destinado a alcanzar la fama por las pelis que NO dirigió aquel año, como esta, o como POLTERGEIST, que al parecer la tuvo que terminar Spielberg por su cuenta. O por la misma E.T., que Hooper no dirigió por el canto de un duro (concretamente porque le coincidía con el calendario de rodaje de LA CASA DE LOS HORRORES).



Por lo que comenta Haggard en el audiocomentario del DVD americano de la peli, VENENO no obtuvo un gran éxito de taquilla. Lo inadecuado de su campaña publicitaria, y el hecho de no decantarse por un género específico asustó al público y desmotivó a quienes sí la vieron a la hora de elogiarla entre sus amistades. Los actores van pasadísimos de rosca (al parecer un reflejo de las turbulentas vidas de excesos y delirios que llevaban tanto Kinski como Reed), y el reclamo del bicho asesino no fue suficiente para un producto que tenía que competir contra otros films estadounidenses más prometedores. Irónicamente, la propia POLTERGEIST desbancó a VENENO, aunque Hooper no tuviera mucho que rascar en ninguna de las dos. A los actores les supuso un simple paso más en su carrera de eternos secundarios, aunque por ejemplo a Oliver Reed enseguida le llamaron para participar en otra olvidada snakexploitation titulada SPASMS, junto a Peter Fonda.

Es de agradecer que el sello Blue Underground, gestionado por el siempre atento
Bill Lustig, se dignara a recuperar esta peli en una estupenda edición remasterizada en DVD en zona 0, que incluye, junto con los trailers, filmografías y galerías habituales, el audiocomentario con el propio Haggard, que explica múltiples pormenores del rodaje. Tanto la calidad de la imagen como la del audio son de lo más estimable. En España, que yo sepa, esto no se ha editado por ninguna parte, aunque me consta que en su día sí que se editó en VHS, por lo que no sería extraño que a alguna distribuidora de estas que sacan pelis a tres euros de venta exclusiva en el Carrefour y demás superficies le hubiera dado por comercializarla. Por el eMule o el Torrent no sé si circula, prueben ustedes mismos. Al fin y al cabo, no todos los días tiene uno la oportunidad de ver un añejo euro-thriller de secuestros con una culebra asesina de por medio.


6 Comments:

At 7:35 PM, Blogger Chacaloncito said...

Cuando la ví en su momento me aburrió un poco, aunque siempre se agradece contemplar al Kinski in action. saludos desde bilbao

 
At 8:34 AM, Blogger The Big Kahuna said...

Coño, otro bilbaino en esta santa casa, qué visita más inesperada.

No te falta razón en lo de Kinski. Las "películas de Klaus Kinski" bien podrían ser un género en sí mismas. Saludos desde Vitoria-Gasteiz.

 
At 9:52 AM, Blogger Aura said...

Vi esta película por una insana afición que tengo a buscar todas y cada una de las películas en las que participa el bueno de Klaus. Eso a veces es un riesgo muy grande... Como usted dice, casi un género.
Esta por eso me divirtió bastante, se pasa un rato muy entretenido con ella.

Un saludo.

 
At 5:34 PM, Blogger Borja said...

Muchas gracias por recomendarla, seguramente habría pasado desapercibida como otra peli más de mostruo de no ser por esto... Y vaya plantel, el Kinski, el Reed, y la Susan George, aunque parece por las fotos que estaba un poco más desmejorada que en "Perros de paja".

Hay algún indicio de por qué echan a Hooper? Porque es un cretino integral? Por mala suerte?

 
At 8:22 PM, Blogger The Big Kahuna said...

Ni idea, Borja. En el audiocomentario Haggard se limita a decir que se habían quedado sin director. "Desacuerdos con los productores" sería el motivo.

 
At 1:05 PM, Blogger Pussy Galore said...

jiji! Yo he escrito una crítica esta mañana sobre esta misma peli, aunque las opiniones son dispares :)

 

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