Tuesday, April 24, 2007

DRESS FOR EXCESS: EL RETORNO


La vida en la Administración Pública es con frecuencia un proceso lleno de altibajos. Si le preguntan ustedes al ciudadano de a pie, seguramente les dirá que la Administración Pública es ese lugar donde la norma consiste en la dejación de funciones generalizada, en el mínimo esfuerzo, en el pitorreo y la falta de respeto hacia el administrado, y en general en todo este tipo de técnicas muy españolas como el escaqueo, el tocamiento de huevos o el incumplimiento de las obligaciones en función de las apetencias momentaneas de cada cual. Vamos, un poco el cliché del funcionario de los chistes de Forges. No negaré yo la existencia de este tipo de personas. Es más, no sólo no la niego. Desde mi condición de empleado del Gobierno, la ratifico y confirmo. Sin embargo, también hago hincapié en el hecho de que en realidad este tipo de personas son una minoría. Una minoría de personas que incumple sus obligaciones, frente a una mayoría que en realidad, no incumple ninguna de sus obligaciones, por la sencilla razón de que carece de ellas. En otras palabras, que lo de hacer el vago en el trabajo y dedicarse a actividades vacuas e insignificantes como tomar café, cotorrear sobre los jefes, o escribir este blog, no procede, como la mayoría de la gente piensa, de la incompetencia de los trabajadores que cobran del erario público, sino de la incompetencia de los propios organismos a la hora de administrar los recursos o de hacer el reparto de tareas. Este reparto no sólo sufre un desequilibrio notable en función de la persona, sino también en función de la época del año, oscilando entre períodos de mucho papeleo, hasta períodos en los que la mera existencia de un determinado puesto de "trabajo" es, directamente, innecesaria.

Un perfecto ejemplo de esta tendencia sería, sin ir más lejos, yo mismo. Ya se sabe, lo de siempre: un buen día vuelves de tus vacaciones de navidad y te encuentras con que te toca empezar con todo lo gordo. Te pasas fácilmente dos meses o dos meses y medio con mucho trabajo constantemente, hasta lo que por aquí denominamos el "cierre del 2006", que curiosamente, acontece en marzo del año 2007, por aquello de los retrasos y tal. A partir de ahí uno se encuentra totalmente liberado. Pasas de tener un flujo constante de trabajo a no tener absolutamente nada que hacer. Cuando digo nada quiero decir NADA en terminos absolutos. Ocho horas al día sentado frente a la pantalla del ordenador mandando powerpoints de chistes y leyendo toda la prensa local, regional, nacional, internacional e interplanetaria, tanto en formato electrónico como en formato papel. Mirando constantemente el reloj a ver si llega ya de una puta vez la hora de fichar e irse. Y al día siguiente igual. Y al siguiente también. Y al siguiente. Tras unos cuantos años sentado en la misma silla, uno sabe que el flujo del curro es un poco como la llegada de las estaciones, los ciclos lunares, la menstruación... Sabes que tu presencia allí en aquel momento es absurda, pero sabes que en cuanto llegue el mes de junio vuelve a empezar el flujo de curro de 2007 de nuevo en plan bestia hasta finales de julio. Simplemente te sientas y esperas.


Pero un buen día te llama tu jefe al despacho y te dice que quiere comentarte una cosa. Tú vas, claro, qué otra cosa vas a hacer. Tu jefe te informa de que, como bien sabes, el programa de subvenciones del que tú te encargas depende de un Plan de Desarrollo europeo. Y como también sabes, este Plan de Desarrollo abarcaba fondos correspondientes al período 2000-2006. Por lo cual, ahora, tu trabajo ha terminado para siempre. Tú sigues ahí, claro, pero eres como una mera presencia espectral que no pinta nada. Eres como un espectador que sigue sentado en su butaca cuando ya ha terminado la función y se han encendido todas las luces. Eres como Christopher Walken al final de EL CAZADOR, sigues jugando a la ruleta rusa aunque ya haya terminado la guerra y todos tus compañeros se hayan marchado a casa. Tu jefe te informa de que, como bien sabes, el proceso en realidad va a seguir igual, prolongándose con un nuevo Plan de Desarrollo 2007-2013. Sin embargo, y debido a los complejos entresijos diplomáticos que tienen lugar en algún rincón de Bruselas con muchos abogados y ministros, este Plan no va a ser aprobado hasta enero de 2008. Que viene a ser como si te dijeran que por alguna extraña razón de unos papeles, la Liga de Fútbol 2007/2008 no se jugará hasta el 2009, y que si eso, pues ya el 2009 jugamos la liga de ese año y las anteriores todas juntas.

La gran incógnita entonces es la siguiente: ¿y qué hostias hago yo aquí sentado todos los días durante casi un año natural, levantándome a las seis de la mañana para estar ocho horas al día mirando a las musarañas sin absolutamente NADA que hacer? ¿Por qué coño no me despiden? ¡Mi vida es absurda! ¿Qué hago yo aquí día tras día y mes tras mes contemplando el perchero, las sillas giratorias, el teléfono que nunca suena, las polvorientas cajas de archivo...? Y entonces caes en la cuenta. Entonces recuerdas que en realidad esa situación no es demasiado distinta a otras similares, pero más breves, en las que ya has estado antes. Y entonces te viene a la memoria: coño... ¡pero si yo tenía un blog! Y lo buscas, y tecleas excitado la dirección que ya hace meses que no aparece por defecto en la Barra de Direcciones, y compruebas que sí, que efectivamente sigue ahí, y que ahí esta tu ficha con tu foto a la derecha, y aquella plantilla llena de delirios verbales en forma de posts, y aquel banner, y todo... Revisas las fechas y ves esa última entrada de hace ya un tercio de año. Dios mío, un tercio de año. ¿Dónde coño he estado yo metido todo este tiempo?


Desde luego, esto de los tocho-blogs parece hecho ex profeso para este tipo de situaciones. El blog como vía de escape para una existencia absurda, para el aburrimiento de la gris vida moderna, para este cotidiano horror vacui que nos impulsa a llenar el vacío de nuestras vidas con cualquier cosa, por inútil e inservible que sea. La cosa es que haya algo de contenido en nuestras vidas, en nuestras mentes, en nuestras agendas. Aunque esos contenidos no sean más que esquizofrénicas líneas de texto acumuladas sin sentido en la plantilla de un blogger cualquiera. Aunque no sean más que reflexiones que no van a ninguna parte, voces en el desierto que den forma a todo lo que se amontona sin ton ni son en el interior de nuestras conciencias. En mi caso, claro está, este proceso de catarsis no irá mucho más allá de las cuatro cosas que hasta ahora se solían leer por aquí, y de nutrir un poco la sección Películas Increíblemente Extrañas, y en general de hablar de cualquier perogrullada. Es muy posible que al igual que ocurre en mi trabajo con el flujo de tareas, la periodicidad de los posts de este blog pase de un extremo a otro. Del silencio total de los últimos meses, a actualizaciones frecuentes diarias o cada pocos días, porque ya me contarán ustedes si no a ver qué hostias voy a hacer ocho horas al día. Bueno, siempre está lo de actualizar mi crónica cubana aquí, como casi todos ustedes sabrán, pero esto me lo hago con la polla, con perdón, y apenas tardo más de diez minutos al día. Y el resto del día, ¿qué?

Supongo que de algún modo es una excusa para que llegue un día en el que puedas mirar atrás en el tiempo y comprobar de forma fehaciente lo que has hecho durante el último año. De no sentir que todo ha sido una estúpida pérdida de tiempo. Porque yo, mientras nada cambie, tengo que seguir levantándome a las putas seis de la mañana todos los putos días y viniendo aquí ojeroso y somnoliento a mirar el monitor, el perchero y las cajas de archivo durante horas. Y claro, a principios del año que viene, no me gustaría ser un fantasma invisible que ha estado ausente, silencioso, inactivo y criogenizado durante todos estos meses. Me sentiría como Robert De Niro en ERASE UNA VEZ EN AMERICA, cuando reaparece 35 años después de su huida, siendo ya un anciano, y Fat Moe le suelta eso de "Oye, Noodles, ¿qué has estado haciendo durante todos estos años?". Y él le responde: "Acostarme temprano".


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4 Comments:

At 7:36 PM, Blogger skatterbrained kat said...

Me gustan sus etiquetas XD (Angst!...)

Yo ahora estoy en época de mucho curro xo entiendo q puede quemar lo contrario.

Aproveche para aprender un idioma, macramé, escribir un libro o algo q le mole a costa del erario y/la incompetencia de la gestión pública.

Pero sí, hierve la sangre el desperdicio de recursos y personal.

leñe.

 
At 1:18 AM, Anonymous Pepita Smith said...

Ya era hora! Qué abandonados nos tenías...

Apúntese Ud. a Judo hombre... o échese unas partidas por internet a las damas o al ajedrez... o al buscaminas ;)

 
At 6:00 PM, Blogger gerardo said...

Haga lo que haría un funcionario Level 20: CÓJASE UNA BAJA.

 
At 11:15 AM, Anonymous Anonymous said...

K bueno, Unai. Un post fantástico, de verdad.

 

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